Blog de viajes | AXA Assistance

10 consejos para evitar el mal de altura

16-01-2015

Si no se trata a tiempo, el mal de altura puede derivar en dolencias mucho más serias: aprende a prevenirlo.

El mal de altura se produce como consecuencia de una reducción de la presión atmosférica y los niveles de oxígeno. Afecta a alpinistas, esquiadores y en general viajeros a grandes alturas. Un 20% de las personas lo padece a partir de los 2.000-2.400 metros sobre el nivel del mar.

Si no se trata a tiempo, el mal de altura puede derivar en dolencias mucho más serias, como edemas pulmonares (líquido en los pulmones) o cerebrales (inflamación del cerebro).

Síntomas del mal de altura

La intensidad de los síntomas del mal de altura depende de la velocidad del ascenso y del esfuerzo realizado. 

Síntomas leves pueden ser mareo, vértigo, jaqueca, fatiga, pulso acelerado, inapetencia, nauseas y dificultades para respirar.

En casos graves y prolongados, provoca cianosis (coloración azulada de la piel), congestión pectoral, palidez, tos con sangre, disminución de la consciencia, dificultad para caminar y problemas para respirar. Si notas estos síntomas, acude de inmediato a un centro médico.

Prevención y tratamiento del mal de altura

El día anterior a llegar a la zona, procura dormir bien, evita el alcohol y come ligero.

Una vez a gran altura, asciende de forma paulatina y come poco. 

Tu comida ha de incluir fruta, carbohidratos y alimentos con azúcar, que aportan la energía necesaria.

La hidratación es indispensable, ya que en grandes alturas los pulmones pierden vapor de agua.

Evita la cafeína y el alcohol, bebe sobre todo agua y bebidas deportivas que repongan tus electrolitos.

Escala alto y duerme bajo.  A partir de los 3000 metros, tu zona para dormir nunca ha de estar a más de 300 metros por encima de la altura máxima que hayas alcanzado.

No realices esfuerzos excesivos, ni siquiera si estás en plena forma. Si te sientes mal, detén tu ascenso y desciende tan pronto como te sea posible.

El oxígeno es vital. Aprende a hacer inspiraciones más profundas, para que tus pulmones reciban mayor cantidad de oxígeno. 

Si vas a realizar alpinismo o senderismo a gran altura, lleva contigo una bombona y úsala tan pronto sientas cualquiera de los síntomas.

Un buen botiquín te ayudará a tratar los síntomas leves del mal de altura. En este enlace te explicamos qué debes llevar en tu botiquín de viaje.

Disfruta de tus vacaciones con la máxima tranquilidad. Contrata ahora con AXA Assistance tu seguro de viajes y tendrás las mejores coberturas sanitarias.

A tu lado, cada día.